¿Qué son los RAEE?

Los RAEE son residuos de aparatos eléctricos y electrónicos que han llegado al final de su vida útil procedentes tanto de hogares particulares como de usos profesionales. En el año 2018 se pusieron en el mercado a nivel estatal más de 722.000 toneladas de aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) y desde el Ministerio para la Transición Ecológica se marcaba un mínimo estatal de recogida de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) de casi 450.000 toneladas para 2019, lo que supone una recogida de 9.35 kg de RAEE por habitante y año.


¿Cómo los puedo identificar?

​ Es muy importante para su correcta gestión saber identificar un residuo de aparato eléctrico y electrónico. Existen dos formas bastante sencillas de detectar si el usuario se encuentra ante un RAEE. Si para funcionar ha necesitado pilas, baterías o estar enchufado a la corriente eléctrica o a través de este símbolo que puede aparecer en el manual de instrucciones, en la caja, en el etiquetado o en el propio producto.


¿Qué tipos de RAEE existen?

​ El Real Decreto 110/2015 sobre RAEE, que regula todo lo referente a la gestión y tratamiento de estos residuos, agrupa estos residuos en un total de 7 categorías: aparatos de intercambio de temperatura; monitores, pantallas y aparatos con pantallas de superficie superior a los 100 cm2; lámparas; grandes aparatos (con una dimensión exterior superior a 50 cm); pequeños aparatos (sin ninguna dimensión exterior superior a 50 cm); aparatos de informática y de telecomunicaciones pequeños (sin ninguna dimensión exterior superior a los 50 cm); y paneles fotovoltaicos grandes (con una dimensión exterior superior a 50 cm). La mayoría de ellos están muy presentes en el día a día de todos los hogares; es el caso de lavadoras, frigoríficos, microondas, tostadoras, secadores de pelo, teléfonos móviles o bombillas.